Desde que era muy pequeña vivo en comunicación con los mundos sutiles e invisibles. Siempre he sentido la presencia amorosa de la naturaleza, de los animales y de las energías que nos envuelven más allá de lo físico. Ellos fueron mis primeros maestros y mis primeros espejos, guiándome hacia la sensibilidad, la intuición y la empatía profunda que hoy forman la base de mi camino.
Soy mamá de tres niños que han sido y son mis grandes maestros. El primero de ellos, Ángel, dio forma a todo lo que ya estaba latente en mí. Su llegada abrió definitivamente mi propósito: acompañar, sanar y sostener desde el amor y la presencia a quienes confían en mí, ya sean personas o animales.
Mi hogar está lleno de vida: dos perros, dos cobayas y otros pequeños seres que forman parte de mi familia. Ellos me recuerdan, cada día, que todo vibra, todo siente y todo comunica, si estamos dispuestos a escuchar.
Ahora os cuento un poquito con que herramientas me apoyo en mis sesiones energéticas.
Radiestesia
La radiestesia llegó como una llave que abrió puertas internas que siempre estuvieron allí. Es una herramienta de conexión profunda con la energía, con aquello que no se ve pero se siente. Llevo más de tres años estudiándola y practicándola de forma constante, y ha transformado por completo mi manera de acompañar.
Es la capacidad natural de percibir vibraciones y energías sutiles. Para mí, el péndulo es un traductor amoroso entre la sabiduría del cuerpo, la intuición y la información que cada ser necesita recibir.
A través de la radiestesia puedo:
- Identificar bloqueos emocionales y energéticos.
- Comprender patrones que afectan al bienestar.
- Y sentir qué apoyos naturales necesita cada persona o animal en ese momento.
Mi enfoque siempre es único, porque no existen dos caminos iguales.
Mi trabajo con herramientas chamánicas
El chamanismo también forma parte profunda de mi camino.
- Plumas, que mueven y ordenan la energía.
- El tambor, que conecta con la Tierra, abre caminos y despierta memorias.
- La maraca, que libera y armoniza desde el ritmo.
- Y la guía sabia de mi Águila, mi animal de poder, que me ofrece visión, claridad y la capacidad de ver más allá de la forma.
Desde este lugar, sostengo espacios sagrados de transformación y de regreso a la esencia.
Sanación a través de la terapia Shua Ma
La terapia Shua Ma es una de las expresiones más dulces de mi trabajo. Es una energía amorosa, suave y envolvente que acompaña a liberar, reconectar y encontrar descanso interior. Shua Ma nutre, sostiene y devuelve al cuerpo energético la armonía que reconoce como hogar.
Mi propósito en Pétalos de Mar
Acompaño desde el amor, la presencia y el respeto absoluto por cada camino. Ninguna sesión es igual a otra, cada energía del ser que decide ser acompañado me marca cual es el camino más adecuado para atender su proceso. Creo profundamente que la energía está en todo: en lo visible y en lo invisible, en lo que se mueve y en lo que permanece en silencio. Y cuando aprendemos a escuchar esa vibración, a leerla y a honrarla, la vida se convierte en un viaje consciente, auténtico y sanador.
Pétalos de Mar nace de ese propósito: ser un espacio donde la energía encuentra su orden, la persona su verdad, y el alma su calma. Y además realizo:
Dentro de este acompañamiento energético, elaboro preparados naturales con plantas y aceites esenciales, creados a través de un protocolo guiado completamente por la radiestesia.
Cada preparado es ritualizado, sostenido desde la intención, la vibración y el respeto por la esencia de cada planta. Son pequeñas medicinas energéticas que pueden acompañar procesos como:
- limpiezas y armonizaciones,
- equilibrio emocional,
- protección,
- fortalecimiento interior,
- descanso del alma y del cuerpo energético.
Son parte de la alquimia amorosa que nace de Pétalos de Mar.
Velas Ritualizadas
En Pétalos de Mar, cada vela es un pequeño ritual, una medicina luminosa creada desde la presencia, la intención y el profundo respeto por la energía. No son simples velas: son mensajes, acompañamientos y herramientas de transformación.
Trabajo principalmente con cera pura de abeja, elaborando velas enrolladas a mano, y también creo algunas velas de cera de soja en molde, ideales cuando un proceso requiere un toque diferente, una forma específica o una energía más suave y contenedora.
Todas mis velas (sin excepción) son ritualizadas, consagradas y creadas bajo un proceso energético guiado por la radiestesia.
- Elaboradas con cera pura de abeja, material noble que limpia, purifica y eleva la vibración del espacio.
- Algunas velas se crean con cera de soja en molde, perfecta para diseños más simbólicos o procesos que piden otra forma de contención.
- Cada vela se enrolla o se moldea a mano, respetando la estructura natural y la energía de la cera.
- Puedo incluir patrones de panal, texturas naturales o formas rituales que apoyan la intención.
- Todas se ritualizan a través de un protocolo energético guiado por la radiestesia, la intuición y la intención que cada persona desea trabajar.
Preparo velas personalizadas para acompañar procesos como:
- Limpieza energética y liberación.
- Protección y resguardo del campo.
- Apertura de caminos.
- Calma emocional y descanso.
- Claridad mental y enfoque.
- Cierre de ciclos.
- Manifestación y siembra de nuevos proyectos.
- Armonización del hogar o el espacio.
Cada vela es única porque nace con un propósito único. No existe una vela igual a otra.
Cada vela incluye un dossier que explica:
- Cómo ha ardido la vela y qué energía ha movido.
- Las formas que ha dejado y su mensaje.
- La interpretación de los restos y figuras.
- Y la lectura final del proceso que ha acompañado.
La vela no termina cuando se apaga: es en su último gesto donde revela la guía que necesitabas.